ESTUDIO DEL VERSÍCULO

Hechos 17:27 — La cercanía de Dios y la búsqueda de Él

El propósito de Dios al ordenar la historia humana es que las personas busquen y encuentren a Él, aun cuando Él ya está cerca de cada persona.

Escritura

  1. 27.para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.that they should seek God, if haply they might feel after him and find him, though he is not far from each one of us:

Qué significa este pasaje

Hechos 17:27 establece la meta de la creación y el ordenamiento de las naciones por parte de Dios: «que busquen a Dios». El verbo forma una cadena ininterrumpida —buscar, tantear, encontrar— que va desde la búsqueda deliberada hasta el tanteo táctil y el hallazgo. La acción repetida describe no una curiosidad casual, sino un esfuerzo sostenido por alcanzar a Alguien que de hecho puede ser alcanzado.

La cláusula «si tal vez pudieran tantearle» no expresa duda sobre la posibilidad de encontrar a Dios; transmite la postura tentativa y a tientas de personas que aún no saben que están cerca. El verbo evoca manos extendidas en la oscuridad, palpando en busca de una presencia. Este tanteo se contrasta de inmediato con la realidad que el versículo afirma a continuación: «él no está lejos de ninguno de nosotros». La cercanía no es la conclusión de la búsqueda; es la condición que hace posible la búsqueda.

Porque Dios está cerca, el mandato de arrepentimiento que sigue en el versículo 30 se fundamenta no en la distancia, sino en la proximidad. El altar pagano «AL DIOS NO CONOCIDO» (v. 23) es replanteado: lo desconocido ya es conocido y está cerca. El versículo socava así tanto los ídolos del Areópago (v. 29) como cualquier idea de que el Dios verdadero es remoto. La adoración no es el alcanzar a una deidad distante, sino el reconocimiento de Uno que ha estado al alcance todo el tiempo.

Contexto

El versículo 27 se encuentra dentro del discurso de Pablo en el Areópago a los atenienses. Tras comenzar con el altar «AL DIOS NO CONOCIDO» (v. 23), Pablo fundamenta su proclamación en lo que Dios ha hecho como Creador y Sustentador —hizo el mundo, da vida y aliento a todos, y dispuso las naciones y sus fronteras (vv. 24–26). El versículo 27 es el punto de inflexión: el ordenamiento de la historia humana por parte de Dios tiene un propósito declarado, que es que las personas lo busquen.

Pablo luego amplía la idea en el v. 28 («en él vivimos, nos movemos y existimos») y cita a poetas griegos para afirmar que la existencia humana misma es sostenida por este Dios. La cultura propia de los oyentes es incorporada al argumento sin ser tratada como autoridad. Los versículos 29–31 avanzan hacia la conclusión de que los tiempos de ignorancia han terminado: Dios ahora manda al arrepentimiento ante un juicio venidero por medio del Cristo resucitado.

Preguntas frecuentes

¿Significa «si tal vez» que Dios podría no ser encontrado?

No. La frase describe la postura de tanteo del que busca, no la accesibilidad de Dios. El propio versículo afirma de inmediato «él no está lejos de ninguno de nosotros», mostrando que el hallazgo es real.

¿Cuál es la conexión entre buscar a Dios y la cercanía de Dios?

El versículo coloca ambas cosas juntas deliberadamente. El ordenamiento de las naciones por parte de Dios (vv. 24–26) tiene el propósito de provocar una búsqueda, y esa búsqueda es precisamente plausible porque Él ya está cerca. La cercanía es la razón por la que la búsqueda no es en vano.

¿Cómo se relaciona Hechos 17:27 con el altar «AL DIOS NO CONOCIDO»?

El altar en el v. 23 representa el impulso instintivo de los atenienses hacia una deidad más allá de lo que conocen. Pablo en el v. 27 replantea ese impulso: el Dios no conocido es el que no está lejos de cada persona, y la respuesta adecuada es buscarlo y encontrarlo en lugar de fabricarlo de oro o piedra (v. 29).

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