Miqueas fue un profeta de Jehová, llamado para declarar juicio y el mensaje de justicia y misericordia a Judá e Israel, y para profetizar que el Mesías saldría de Belén.
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Vida e historia
Miqueas sirvió como profeta de Jehová durante la era entre los primeros profetas y el exilio, proveniente del pueblo rural de Moreset y ministrando junto a Amós. En el nombre de Jehová pronunció juicio sobre Samaria y Jerusalén, denunciando los ídolos, los jueces corruptos que aceptaban sobornos y los líderes que edificaron a Sion con derramamiento de sangre. Enseñó que la verdadera piedad no es el rito externo sino caminar humildemente con Dios, hacer justicia y amar la misericordia. Más allá de sus acusaciones públicas, Miqueas también expuso el desorden religioso dentro de Israel, donde tanto reyes como sacerdotes se habían apartado del camino recto; en un episodio incluso hizo un efod para la adivinación privada, apartándolo de su santo propósito como vestidura sacerdotal y dispositivo oracular y revelando la corrupción más profunda de la adoración de la nación. Sin embargo, por medio del ministerio de Miqueas Jehová entregó una de las promesas más preciosas de las Escrituras: aunque Belén era pequeña entre los millares de Judá, de ella saldría un gobernador para Israel cuyos orígenes eran desde antiguo, desde la eternidad — un Mesías que surgiría del pueblo de Jehová y sin embargo trascendería el tiempo mismo. El llamado de Miqueas fue por tanto no solo pronunciar juicio, sino develar el corazón de Dios en justicia y misericordia, convocando al pueblo al arrepentimiento y a esperar al Rey y Libertador venidero.