Sofonías fue un profeta de Judá que proclamó tanto juicio como salvación durante el reinado del rey Josías (c. 640–609 a.C.).
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Vida e historia
El nombre de Sofonías, צְפַנְיָה, significa "oculto por Yahweh" o "el tesoro de Yahweh." Él se identificó como hijo de Cusi, nieto de Amarías y bisnieto de Ezequías, una genealogía rara de cuatro generaciones que sugiere un linaje sacerdotal o noble (Sof 1:1). Sirviendo antes de las reformas del rey Josías, el profeta fue testigo de la idolatría generalizada, los funcionarios corruptos y la rebelión extendida en Judá. Por lo tanto, proclamó el venidero "Día del Señor," advirtiendo que el juicio comenzaría con Judá y se extendería a los filisteos, moabitas, amonitas, asirios y cusitas (Sof 1:2–3; 2:4–15). Sin embargo, el mensaje de Sofonías no fue solo de destrucción. En el capítulo tres el tono cambia hacia el consuelo: llamó al pueblo a "buscar la justicia y buscar la humildad" (Sof 2:3), y luego declaró que Dios quitaría a los soberbios y dejaría un remanente de personas humildes y mansas que habitarían en paz (Sof 3:11–13). Con la mayor ternura, retrató al Rey de Israel, el Señor su Dios, como estando en medio de su pueblo, un poderoso que salva, que se regocija sobre ellos con gozo, que reposa en su amor y que canta con gozo sobre ellos (Sof 3:17). El mensaje de Sofonías ocupa un lugar importante en la tradición profética: entrelaza la inminencia del juicio divino y la esperanza de la salvación final, recordando a los lectores que el temor reverente del juicio de Dios y la confianza en su presencia son dos caras de una misma fe. Sus palabras hacen eco de imágenes posteriores de un novio que se regocija sobre su novia (cf. Isa 62:4–5; Sal 149:4; Sal 147:11), y proporcionan un fundamento del Antiguo Testamento para el tema del Nuevo Testamento del gozo y el reposo entre el pueblo de Dios.