ESTUDIO DEL VERSÍCULO
Salmos 136:3 — El Señor de los señores
Un llamado a agradecer al supremo Señor de los señores, cuya misericordia perdura para siempre.
Escritura
- 3.Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia.Oh give thanks unto the Lord of lords; For his lovingkindness endureth for ever:
Qué significa este pasaje
El Salmo 136:3 es el tercer versículo de la tríada inicial del salmo, donde tres títulos distintos para Dios se acumulan en paralelo: "Jehová" (v. 1), "el Dios de los dioses" (v. 2) y "el Señor de los señores" (v. 3). Cada título va acompañado del mismo estribillo, "Porque su misericordia es eterna," construyendo una imagen acumulativa de quién es este Dios antes de que el salmo pase a enumerar sus obras.
El título "Señor de los señores" (hebreo אֲדֹנֵי הָאֲדֹנִים, Adonai ha-adonim) es una construcción superlativa en hebreo, el mismo patrón usado en "Dios de los dioses" y "santo de los santos". No significa meramente que Dios posee o gobierna a otros señores; la forma genitiva aquí señala al miembro más excelso de la clase: el Señor supremo por encima de todo otro señor. El versículo identifica, por tanto, a Dios como el soberano sin rival sobre todas las autoridades menores, sean gobernantes humanos, potestades angélicas o cualquier ser que pretenda señorío.
Dado que este versículo se encuentra en un salmo dedicado a la acción de gracias, el título funciona como fundamento del mandato de dar gracias. La lógica es explícita: porque Dios es el Señor supremo sobre todo otro señor, su misericordia —un término del pacto que denota amor fiel y firme— no es un favor pasajero, sino una realidad perdurable. El estribillo repetido vincula la supremacía de Dios con su lealtad pactada: Aquel que gobierna sobre todo es Aquel cuya hesed nunca falla.
Contexto
Los versículos 1–3 forman la convocatoria inicial del Salmo 136, un salmo estructurado como un llamado antifonal a la acción de gracias. Cada línea une un título divino con el estribillo "porque su misericordia es eterna," y los tres títulos avanzan desde la bondad esencial de Dios ("porque él es bueno") hasta su supremacía sobre todos los dioses, y luego a su supremacía sobre todos los señores. La tríada prepara el catálogo que comienza en el versículo 4, donde el salmo fundamenta esa supremacía abstracta en actos concretos: la creación (vv. 4–9), el éxodo y la conquista (vv. 10–22), y el cuidado continuo de su pueblo (vv. 23–26).
El versículo 3 se sitúa en la bisagra de esta apertura. La expresión "el Señor de los señores" se ve reforzada por la doxología final del versículo 26, "Oh, dad gracias al Dios del cielo," que cierra el salmo retomando el acto inicial de adoración. Entre estos extremos, el estribillo aparece veintiséis veces, convirtiendo cada obra recordada en evidencia de la misericordia perdurable del supremo Señor confesado en el versículo 3.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el Salmo 136 utiliza tres títulos diferentes para Dios en los versículos 1–3?
El salmo acumula los títulos de forma progresiva: "Jehová" nombra el nombre pactado de Dios y su bondad esencial, "Dios de los dioses" afirma su supremacía sobre todas las deidades, y "Señor de los señores" extiende esa supremacía a toda autoridad. Juntos establecen quién es el Dios antes de que el salmo enumere lo que Él ha hecho.
¿Qué significa "Señor de los señores" en hebreo?
Es una construcción superlativa hebrea, Adonai ha-adonim, el mismo patrón que "Dios de los dioses" y "santo de los santos". Designa al Señor supremo por encima de todo otro señor, no meramente al principal entre muchos.
¿Cuál es la importancia del estribillo repetido en este salmo?
El estribillo "porque su misericordia es eterna" aparece después de cada línea, vinculando cada título divino y cada acto de creación, redención y provisión con la hesed perdurable de Dios: una fidelidad pactada que nunca falla.