Santiago, hijo de Zebedeo, era un pescador llamado por Jesús junto al mar de Galilea y uno de los discípulos del círculo íntimo; posteriormente fue ejecutado por el rey Herodes, convirtiéndose en el primer mártir apostólico honrado por la iglesia primitiva.
Aparece en estos libros
Vida e historia
Santiago, hijo de Zebedeo, trabajaba junto a su padre Zebedeo y su hermano Juan como pescador en el mar de Galilea. Mientras Jesús caminaba junto al lago, vio a Santiago y a su hermano arreglando las redes en la barca con su padre, y los llamó para que lo siguieran (Mateo 4:21). Santiago se convirtió en uno de los doce apóstoles, y formaba parte del círculo más íntimo —junto con Pedro y Juan— que estuvo presente en momentos clave como la Transfiguración, la resurrección de la hija de Jairo y el huerto de Getsemaní. Ocupaba un lugar destacado entre los apóstoles; Pablo, al recordar el Concilio de Jerusalén, describió a Santiago, Cefas y Juan como "columnas" de la iglesia, señalando que le dieron a él y a Bernabé la mano derecha de comunión para llevar el evangelio a los gentiles, mientras ellos continuaban sirviendo a los circuncidados (Gálatas 2:9). El ministerio de Santiago concluyó finalmente con el martirio. El Nuevo Testamento registra que el rey Herodes extendió sus manos violentas contra algunos que pertenecían a la iglesia y mató a Santiago a espada, convirtiéndolo en el primero de los doce apóstoles en ser martirizado (Hechos 12:1-2). Su muerte revela que aquellos que siguieron a Jesús en la primera generación tuvieron que estar preparados para enfrentar la persecución y el costo, en consonancia con la enseñanza del Señor mismo de que los discípulos serían entregados a las autoridades por causa de su nombre (Mateo 10:17-18). La vida breve pero influyente de Santiago lo señala como un miembro esencial del círculo apostólico. Él y su hermano Juan fueron llamados en una ocasión por Jesús "Boanerges", que significa "hijos del trueno", un nombre que reflejaba su temperamento fogoso y directo. En la tradición de la iglesia primitiva, su martirio ha sido honrado como testimonio de fiel resistencia hasta la muerte, recordando a los creyentes posteriores el costo de confesar el nombre de Cristo.