ESTUDIO DEL CAPÍTULO
Salmos 36 — Los malvados y la misericordia de Jehová
Un salmo davídico que contrasta la corrupción interior de los malvados (vv. 1–4) con la misericordia vasta y sustentadora de Jehová hacia los que se refugian en Él (vv. 5–10), y cierra con una oración contra los soberbios y una mención de la caída de los malvados (vv. 11–12).
Escritura
- 1.La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.For the Chief Musician. A Psalm of David the servant of Jehovah. The transgression of the wicked saith within my heart, There is no fear of God before his eyes.
- 2.Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.For he flattereth himself in his own eyes, That his iniquity will not be found out and be hated.
- 3.Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien.The words of his mouth are iniquity and deceit: He hath ceased to be wise and to do good.
- 4.Medita maldad sobre su cama; Está en camino no bueno, El mal no aborrece.He deviseth iniquity upon his bed; He setteth himself in a way that is not good; He abhorreth not evil.
- 5.Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.Thy lovingkindness, O Jehovah, is in the heavens; Thy faithfulness reacheth unto the skies.
- 6.Tu justicia es como los montes de Dios, Tus juicios, abismo grande. Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.Thy righteousness is like the mountains of God; Thy judgments are a great deep: O Jehovah, thou preservest man and beast.
- 7.¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.How precious is thy lovingkindness, O God! And the children of men take refuge under the shadow of thy wings.
- 8.Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.They shall be abundantly satisfied with the fatness of thy house; And thou wilt make them drink of the river of thy pleasures.
- 9.Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.For with thee is the fountain of life: In thy light shall we see light.
- 10.Extiende tu misericordia a los que te conocen, Y tu justicia a los rectos de corazón.Oh continue thy lovingkindness unto them that know thee, And thy righteousness to the upright in heart.
- 11.No venga pie de soberbia contra mí, Y mano de impíos no me mueva.Let not the foot of pride come against me, And let not the hand of the wicked drive me away.
- 12.Allí cayeron los hacedores de iniquidad; Fueron derribados, y no podrán levantarse.There are the workers of iniquity fallen: They are thrust down, and shall not be able to rise.
Qué significa este pasaje
Los versículos 1–4 diagnostican al malvado desde adentro hacia afuera. El versículo inicial expone lo que la transgresión del malvado «dice dentro de mi corazón», encuadrando el retrato como interpretación del salmista y no como observación neutral. El monólogo interior del malvado afirma que «no hay temor de Dios ante sus ojos» (v. 1), de modo que se lisonjea a sí mismo (v. 3) creyendo que su iniquidad no será descubierta ni aborrecida (v. 3). El derrumbe es verbal y práctico: sus palabras son «iniquidad y engaño» (v. 4), ha «cesado de ser prudente y de hacer el bien» (v. 4), trama el mal en su lecho (v. 5), escoge un camino «que no es bueno» y rehúye aborrecer el mal. El movimiento es progresivo —negación interna, corrupción verbal y hábito arraigado— y muestra que la ausencia del temor de Dios produce un estilo de vida coherente, no pecados aislados.
Los versículos 5–9 pasan del pequeño mundo del malvado a la inmensidad de Dios. Se nombran cuatro atributos —misericordia (en los cielos), fidelidad (hasta las nubes), justicia (como los montes de Dios) y juicios (un abismo profundo)— y cada uno se asocia a una imagen espacial, de modo que el carácter de Dios se presenta como más grande que la tierra misma (vv. 5–6). Desde esa escala el salmo desciende a la ternura: hombres y bestias son preservados por Dios (v. 6), su misericordia es «preciosa» (v. 7), los seres humanos «se refugian bajo la sombra de tus alas» (v. 7), son «saciados con la abundancia de tu casa» y beben «el río de tus delicias» (v. 8), y en el centro se sitúa «la fuente de la vida», con la línea culminante: «En tu luz veremos la luz» (v. 9). La estructura va del alcance cósmico al refugio íntimo, dando a entender que el amparo bajo las alas de Dios y la luz que da vida no se ganan, sino que brotan de su propia naturaleza.
Los versículos 10–12 transitan de la alabanza a la oración y al veredicto. La súplica pide a Jehová que «continúe su misericordia» con los que lo conocen y su «justicia» con los rectos de corazón (v. 10), nombrando los mismos atributos de los vv. 5–6 pero solicitando ahora su aplicación a una comunidad concreta. Siguen dos peticiones específicas: que el pie de la soberbia no llegue contra el salmista y que la mano de los malvados no lo haga huir (v. 11), con lo que el lector pasa del cuadro general a la vulnerabilidad del hablante. El versículo final declara que «los que obran iniquidad» han «caído», han sido «derribados» y «no podrán levantarse» (v. 12). La ubicación es significativa: la caída de los malvados no se narra al principio sino que se declara al final, después de que el salmista ha dejado hablar su corrupción y se ha anclado en el carácter de Dios, de modo que el juicio se lee a la luz de la misericordia y no al revés.
Contexto
El Salmo 36 es un salmo «de David, siervo de Jehová», dirigido «al director del coro», según la suscripción del v. 1. Estructuralmente va del retrato de los malvados (vv. 1–4) a una descripción de los atributos y el cuidado de Dios (vv. 5–9), luego a la oración (vv. 10–11) y a una declaración final sobre la caída de los malvados (v. 12). La colección proporcionada contiene solo este capítulo, por lo que no se incluyen conexiones con salmos vecinos; el propio capítulo aporta el contraste que impulsa el argumento: la autocomplacencia de los malvados que niegan la presencia de Dios frente a la misericordia desbordante de Dios que ampara a los hombres bajo sus alas.
La nota del capítulo facilitada para el Salmo 36 no añade afirmaciones interpretativas más allá de señalar que el salmo se trata de contenido incorporado con posterioridad. Las referencias cruzadas aportadas para el capítulo giran en torno a las imágenes usadas en los vv. 7–9: una fuente o río de vida (Juan 4:14; Salmos 46:4), el ser saciados con la bondad de Dios (Salmos 65:4; Isaías 58:11; Jeremías 31:12, 31:14; Salmos 63:5; Isaías 25:6), luz y vida (Juan 8:12; Salmos 16:11), y el ser llenados los que buscan la justicia (Mateo 5:6; Job 20:17). Estas referencias hacen eco de los verbos de saciarse, beber, ver y tener sed con los que el salmo describe la experiencia de los que se refugian en Dios.
Palabras clave del original
- H6343 El término paḥaḏ aparece en el v. 2 en la línea «no hay temor de Dios ante sus ojos». En el retrato inicial del salmo, este «temor» es el reconocimiento restrictivo de la presencia de Dios del que carece el malvado; sin él, la autocomplacencia posterior y el rechazo a aborrecer el mal se siguen lógicamente.
- H7563 La palabra rāšāʿ, traducida como «malvado», enmarca la primera mitad del salmo. Es el término moral que etiqueta a la persona cuyo discurso interior niega el temor de Dios (v. 2) y cuyas palabras, planes y elecciones se describen en los vv. 3–4. De la misma raíz procede el sustantivo pešaʿ («transgresión», v. 2), lo que muestra que el individuo y el acto son considerados juntos en el capítulo.
- H6588 El sustantivo pešaʿ («transgresión») en el v. 2 se asocia a rāšāʿ en la línea estilo suscripción «la transgresión del malvado». Nombra la rebelión como el habla interior que ocupa el corazón del malvado, el acto verbal que suple lo que el temor de Dios reprimiría.
Versículos relacionados
- John 8:12 El versículo final del v. 9, «En tu luz veremos la luz», comparte el vocabulario de luz y visión con Juan 8:12. En el salmo, la luz es la presencia misma de Dios, el lugar donde los ciegos pueden percibir; la referencia cruzada aplica la misma unión de luz divina y visión habilitada a las palabras de Jesús.
- John 4:14 La imagen del v. 8, según la cual Dios hace beber al salmista «el río de tus delicias», tiene su eco en Juan 4:14. Ambos pasajes describen un beber que pone fin a la sed ordinaria: en el salmo se extrae de la propia casa de Dios, y en Juan se convierte en «un manantial de agua que salta hasta la vida eterna».
- Psalms 65:4 El v. 8 afirma que el pueblo de Dios «será abundantemente saciado con la abundancia de tu casa», y el Salmo 65:4 hace eco de esta imagen con «seremos saciados de la bondad de tu casa, de tu santo templo». Ambos salmos sitúan la satisfacción dentro de la morada de Dios y no en el esfuerzo humano.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se divide el Salmo 36 en secciones?
El salmo tiene tres movimientos: los versículos 1–4 describen la corrupción interna de los malvados, los versículos 5–9 describen la inmensidad de la misericordia de Dios y el refugio que Él provee, y los versículos 10–12 pasan a la oración pidiendo protección contra los soberbios y a la declaración de que los malvados han caído y no pueden levantarse.
¿Cuál es el contraste central del capítulo?
El contraste es entre dos modos de ver: el malvado cuyo diálogo interior afirma que «no hay temor de Dios ante sus ojos» (v. 1), y los que «se refugian bajo la sombra de tus alas» (v. 7) y ven luz en la luz de Dios (v. 9). Un camino es la autocomplacencia interna que termina en ruina; el otro se fundamenta en el carácter vasto y externo de Dios.
¿Por qué la caída de los malvados aparece solo al final del salmo en lugar de al principio?
Ubicar la declaración de que los malvados «son derribados y no podrán levantarse» en el v. 12 permite al lector escuchar primero el autoengaño interno del malvado (vv. 1–4) y luego reposar en la descripción de la misericordia de Dios (vv. 5–9) antes de que se anuncie el juicio. Así, el juicio se lee a la luz de la misericordia de Dios, y no de forma aislada.