Ehud, el hijo zurdo de Gera, de la tribu de Benjamín, fue levantado por el SEÑOR como libertador que derrotó a Eglón, rey de Moab, y liberó a Israel de la opresión moabita.
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Vida e historia
Durante el período de los Jueces, Israel cayó repetidamente bajo la opresión de potencias extranjeras, y cada vez que el pueblo clamaba al SEÑOR, Dios en Su misericordia levantaba a un libertador. Ehud se presentó justamente en un momento así. Era de la tribu de Benjamín, hijo de Gera, y la Escritura señala específicamente que era zurdo, un detalle físico que resultó crucial para el cumplimiento del propósito de Dios. Israel en aquel tiempo estaba sujeto a Eglón, rey de Moab, y se exigía al pueblo entregarle tributo. Ehud fue encargado de llevar el tributo al rey moabita. Aprovechando su condición de zurdo, ocultó una espada corta especialmente forjada en su muslo derecho, donde no sería descubierta por quienes buscaban armas. Al encontrarse con el rey Eglón, Ehud le anunció que tenía un mensaje secreto para él y lo condujo a una cámara interior privada. Allí sacó la espada escondida y la hundió en el vientre del rey, matando al opresor de Israel. Luego Ehud huyó hacia la región montañosa, tocó la trompeta para reunir a los israelitas y los llevó a tomar los vados de Moab contra los moabitas, dando descanso a la tierra en aquel período. El relato de Ehud se conserva en el Libro de los Jueces como un claro testimonio de la obra salvadora de Dios en tiempos de debilidad. Aunque fue un juez ordinario, su historia revela la fidelidad del pacto y la compasión del SEÑOR: cuando Su pueblo se volvía a Él en oración, levantaba a la persona indicada y obraba mediante medios aparentemente humildes e inesperados para accomplishing Su marvelous deliverance.