Lot era sobrino de Abraham, quien eligió toda la llanura del Jordán y viajó hacia el oriente, estableciéndose finalmente en Sodoma, un patriarca cuyas decisiones y fe dejaron una profunda lección moral en la era de los patriarcas.
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Vida e historia
Lot originalmente viajó con su tío Abraham desde Ur y Harán, y las bendiciones de la tierra prometida y del pacto abraámico también habían alcanzado a él. Cuando las posesiones de Abram y de Lot se hicieron tan grandes que la tierra no podía sostenerlos a ambos, y sus pastores riñeron, Abram propuso que se separaran. Lot alzó sus ojos y vio toda la llanura del Jordán: toda ella bien regada como el huerto del Señor, como la tierra de Egipto. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán y viajó hacia el oriente, y los dos hombres se separaron el uno del otro. Lot trasladó sus tiendas hasta Sodoma y finalmente se estableció en la ciudad, cuyos habitantes eran excepcionalmente malos contra el Señor. Cuando los dos ángeles vinieron a Sodoma al atardecer, Lot estaba sentado a la puerta —un lugar en el antiguo Cercano Oriente asociado con el juicio y la hospitalidad—lo que sugiere que incluso en medio de la ciudad conservaba algunas costumbres patriarcales de dar la bienvenida a los forasteros. Él vio a los visitantes, se levantó para recibirlos, postró su rostro hasta el suelo y los persuadió para que se quedaran en su casa, cumpliendo fielmente con el deber de la hospitalidad. Sin embargo, el caos de aquella noche reveló la corrupción de la ciudad que él había elegido. Por la intercesión de Abraham y la misericordia del Señor, Lot fue rescatado del juicio de Sodoma, y su relato se convirtió en un testimonio duradero que entrelaza advertencia y compasión.