La ropa interior arruinada: Cuando la intimidad se convierte en distancia
En el sufrimiento, descubrimos que el amor de Dios aún nos llama a casa.
Así me dijo el Eterno: "Ve y cómprate un ceñidor de lino y cíñelo sobre tus lomos, pero no lo metas en agua." Compré el ceñidor, conforme a la palabra del Eterno, y lo até sobre mis lomos. Me vino por segunda vez la palabra del Eterno: "Toma el ceñidor que te compraste, que está sobre tus lomos, y levántate, vete al Éufrates y entiérralo allí, en la hendidura de una peña." Fui al Éufrates y lo enterré allí, como el Eterno me había mandado. Pasados muchos días, me dijo el Eterno: "Levántate y vete al Éufrates, y toma de allí el ceñidor que te mandé esconder allí." Fui al Éufrates, cavé y tomé el ceñidor del lugar donde lo había enterrado; y he aquí que el ceñidor estaba podrido, y no servía para nada. Entonces vino a mí la palabra del Eterno: "Así dice el Eterno: Así haré pudrir la soberbia de Judá y la mucha soberbia grandeza de Jerusalén. Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que sigue la dureza de su corazón y va en pos de dioses ajenos para servirles y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este ceñidor, que no sirve para nada. Porque como el ceñidor se adhiere a los lomos del hombre, así hice yo que se adhiriese a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá—dice el Eterno—para que me fuesen por pueblo, por fama, y por alabanza, y por honra. Pero no obedecieron. Por tanto, les hablarás esta palabra: Así dice el Eterno, Dios de Israel: "Toda tinaja debe llenarse de vino." Y te dirán: "¿Acaso no sabemos que toda tinaja debe llenarse de vino?" Entonces les responderás: Así dice el Eterno: "He aquí que yo lleno de embriaguez a todos los moradores de esta tierra, y a los reyes que se sientan sobre el trono de David, y a los sacerdotes, y a los profetas, y a todos los moradores de Jerusalén. Y los estrellaré unos contra otros, padres e hijos juntamente—dice el Eterno; no tendré piedad, ni compasión, ni misericordia para no destruirlos." Escuchad y dad oídos; no os ensoberbezcáis,Porque el Eterno ha hablado. Dad honra al Eterno vuestro Dios,Antes que vengan las tinieblas,Antes que vuestros pies tropiecenEn los montes sombríos;Cuando esperéis la luz,Pero sea convertida en oscuridad,Y en lobreguez. Mas si no oyereis,Mi alma llorará en secretoA causa de vuestra soberbia;Mis ojos llorarán copiosamente,Y se desharán en lágrimas,Porque la grey del EternoHa sido llevada cautiva. Di al rey y a la reina madre:"Sentaos en lugar humilde;Porque vuestras diademasHan sido abatidas,Vuestras coronas gloriosas." Las ciudades del Mediodía están cerradas,Nadie las abrirá;Judá será del todo llevada cautiva,Toda ella será llevada cautiva. Alzad vuestros ojos y miradA los que vienen del norte:¿Dónde está la grey que te fue dada,El rebaño de tu gloria? ¿Qué dirás cuando él ponga sobre ti por cabezaA aquellos que tú enseñaste a ser tus amigos?¿No te tomarán dolores como a mujer que está de parto? Y cuando digas en tu corazón:"¿Por qué me ha sucedido esto?"Por la grandeza de tu maldad,Tus faldas se descubrieron,Tus zalonas fueron descubiertas. ¿Mudará el etíope su piel,Y el leopardo sus manchas?Así también podréis vosotros hacer el bien,Los que estáis avezados a hacer el mal. Por tanto, os esparciré como a tamo que pasaAl viento del desierto. Ésta será vuestra suerte,La porción que os he medido—dice el Eterno;Porque me habéis olvidado,Y habéis confiado en la mentira, También yo levantaré vuestras faldas sobre vuestro rostro,Y se verá vuestra vergüenza. He visto tus abominaciones,Tus relinchos, tus fornicaciones,Y tu abominable vileza sobre los collados del campo.¡Ay de ti, Jerusalén!¿Hasta cuándo no serás limpia?
Jeremías 13:1-20 — El profeta entierra un lienzo de lino junto al Éufrates; cuando lo recupera, está podrido. Israel, otrora estrechado al corazón de Dios, se ha corrompido por la soberbia y la idolatría. La imagen condensa la intimidad y la ruina en un solo emblema: un pueblo elegido para la gloria, ahora inútil para sí mismo y para su Hacedor.