El Muro Fragmentado y la Victoria Silenciosa: Verdadero Consuelo en el Sufrimiento
Cuando nuestros falsos refugios se derrumban, la ruptura trae dolor—sin embargo, Dios promete que la quietud y la confianza son la verdadera victoria.
¡Oh, hijos desleales!—declara DIOS—que hacen planes contra mi voluntad, urdiendo intrigas que yo no he mandado, amontonando así culpa sobre culpa; que se disponen a bajar a Egipto sin consultarme, para buscar refugio en la protección del Faraón y guarecerse a la sombra de Egipto. Pero la protección del Faraón os acarreará vergüenza, y el amparo de las sombras de Egipto, confusión. Aunque sus oficiales están en Tanis y sus enviados llegan hasta Hanes, todos serán avergonzados por un pueblo que no les aprovecha, que de nada sirve sino para causar confusión y oprobio. Profecía sobre las bestias del Negueb: por una tierra de angustia y de aflicción, de leona y león rugiente, de víbora y serpiente voladora, llevan sus riquezas sobre lomos de asnos y sus tesoros sobre giba de camellos a un pueblo que de nada les servirá. Porque la ayuda de Egipto es vana y vacía; por eso yo la llamo «Rahab, que es como un monstruo marino que guarda silencio», es decir, «una amenaza paralizada». Ahora bien, ve y escribe esto en una tablilla delante de ellos, y grábala en un libro, para que sea un testimonio perpetuo y eterno. Porque es un pueblo rebelde, hijos infieles, hijos que no quisieron escuchar la ley de DIOS; que dicen a los videntes: «No veáis», y a los profetas: «No nos profeticéis verdades; decidnos halagos, profetizad ilusiones. Apartaos del camino, desviaos de la senda, cesad de presentarnos al Santo de Israel». Por tanto, así dice el Santo de Israel: Porque habéis desechado esta palabra y habéis confiado en la opresión y en la perversidad, y os habéis apoyado en ello, por tanto, esta iniquidad será para vosotros como una grieta que se extiende en un muro alto, y cuya caída viene de repente y en un instante. Y se romperá como se rompe un vaso de alfarero, hecho añicos sin piedad, de tal manera que entre sus pedazos no se hallará ni aun uno para tomar fuego del brasero o para sacar agua del pozo. Porque así dijo mi Señor DIOS, el Santo de Israel: «En la conversión y en la calma estaréis salvos; en la quietud y en la confianza estará vuestra fortaleza». Pero vosotros no quisisteis, sino que dijisteis: «No, antes huiremos en caballos»; por tanto, huiréis. «Y en carros veloces montaremos»; por tanto, veloces serán vuestros perseguidores. Mil huirán ante la amenaza de uno solo, y ante la amenaza de cinco huiréis vosotros todos, hasta que quedéis como mástil sobre la cima de un monte, y como bandera sobre un collado. Mas DIOS espera para haceros gracia, por eso se levantará para tener misericordia de vosotros; porque DIOS es Dios de justicia; bienaventurados todos los que en él esperan. Porque, oh pueblo de Sion, moradores de Jerusalén, no lloraréis más; sin duda, él os mostrará su favor al sonido de vuestro clamor; tan pronto como oiga, os responderá. Y mi Señor os dará pan de angustia y agua de aflicción; pero tus maestros no se esconderán más, sino que verán tus ojos a tus maestros; y cuando os apartéis a la derecha o a la izquierda, vuestros oídos oirán detrás de vosotros una voz que os dirá: «Este es el camino, andad por él». Y tendréis por inmundas las cubiertas de plata de vuestras imágenes talladas y la envoltura de oro de vuestras imágenes de fundición; las desecharéis como cosa inmunda; «¡Fuera de aquí!», les diréis. Entonces dará lluvia sobre la simiente con que sembráis la tierra, y el pan que la tierra produzca será suculento y pingüe; y vuestro ganado, en aquel día, будет пастись en anchurosas praderas. Y los bueyes y los asnos que labran la tierra comerán forraje sazonado con sal, que será aventado con pala y con bieldo. Y sobre todo monte alto y sobre todo collado elevado habrá ríos y corrientes de aguas el día de la gran matanza, cuando caigan las torres. Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días, cuando DIOS venda la herida de su pueblo y cure la llaga de su golpe. He aquí que el nombre de DIOS viene de lejos, ardiente su ira y pesada su carga; sus labios están llenos de indignación, y su lengua, como fuego devorador. Su aliento es como torrente desbordado que llega hasta el cuello, para zarandear a las naciones con criba de destrucción, y poner brida de extravío en las quijadas de los pueblos. Pero vosotros tendréis cantos como en noche de fiesta sagrada; y gozo de corazón como el del que camina con flauta, con tamboril y con arpa, para entrar en la Roca de Israel, en el monte de DIOS. Y DIOS hará resonar su voz majestuosa, y mostrará el golpe de su brazo, con ira encendida y llama de fuego devorador, con tempestad, con avenida y con piedra de granizo. Porque Asiria, que hiere con vara, будет asustada por la voz de DIOS; y cada vez que pase el azote, DIOS descargará sobre él su brazo y luchará contra él con el azote en la mano. Porque el Tofet está ya preparado de tiempo, dispuesto también para el rey; profundo y ancho es su hogar, y la leña es mucha y el fuego, encendido por el soplo de DIOS, arderá en él como torrente de azufre.
Isaías 30:1–20 pronuncia juicio contra aquellos que buscan refugio en Egipto en lugar de en el Santo de Israel. El profeta describe un muro de falsa confianza que será hecho añicos sin piedad, sin embargo, dentro del mismo capítulo Dios ofrece el remedio: "En quietud y en confianza será vuestra fuerza". El arco desde el sufrimiento hasta el consuelo atraviesa el arrepentimiento y el descanso.