Sabiduría y entendimiento

El Pilar de la Sabiduría: Iluminación y Entendimiento

Un pueblo que caminaba en tinieblas recibió un sol inofensivo; la luz de la sabiduría da entendimiento de los caminos de Dios.

BibleVibe Editorial5 min de lectura
TraducciónESV
Sabiduría 18:1-20
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La Luz Resplandece sobre los Israelitas Pero tus santos gozaban de una luz muy grande. Oían sus voces sus enemigos, pero no veían sus figuras, y los consideraban dichosos por no haber padecido, y les daban gracias porque tus santos, aun habiendo sido antes agraviados, no les hacían mal; y les pedían perdón por haber estado en discordia con ellos. Por eso dispusiste una columna de fuego resplandeciente como guía para el viaje desconocido de tu pueblo, y un sol inofensivo para su gloriosa peregrinación. Pues sus enemigos merecían verse privados de luz y encarcelados en tinieblas, aquellos que habían tenido presos a tus hijos, por medio de los cuales la luz imperecedera de la ley debía ser entregada al mundo. La Muerte de los Primogénitos Egipcios Cuando resolvieron matar a los niños de tus santos, y un niño había sido expuesto y rescatado, tú en castigo arrebataste una multitud de sus hijos; y los destruiste a todos juntos por una poderosa inundación. Aquella noche fue dada a conocer de antemano a nuestros padres, para que se regocijaran en el conocimiento seguro de los juramentos en los que confiaban. La liberación de los justos y la destrucción de sus enemigos eran esperadas por tu pueblo. Pues por los mismos medios con que castigaste a nuestros enemigos nos llamaste a ti y nos glorificaste. Porque en secreto los santos hijos de hombres buenos ofrecían sacrificios, y de común acuerdo convinieron en la ley divina, que los santos compartirían por igual las mismas cosas, tanto bendiciones como peligros; y ya cantaban las alabanzas de los padres. Pero el grito discordante de sus enemigos resonó de vuelta, y su lamentación lastimosa por sus hijos se divulgó. El esclavo fue castigado con la misma pena que el amo, y el hombre común sufrió la misma pérdida que el rey; y todos juntos, por la una misma forma de muerte, tuvieron cadáveres demasiado numerosos para contar. Pues los vivos no eran suficientes ni siquiera para enterrarlos, ya que en un instante sus hijos más amados habían sido destruidos. Porque aunque habían disbelieved todo a causa de sus artes mágicas, sin embargo, cuando sus primogénitos fueron destruidos, reconocieron que tu pueblo era el hijo de Dios. Porque mientras un suave silencio envolvía todas las cosas, y la noche en su curso veloz ya estaba a la mitad, tu todopoderoso Palabra saltó desde el cielo, desde el trono real, hasta la mitad de la tierra que estaba condenada, un guerrero severo que llevaba la aguda espada de tu auténtico mandato, y se detuvo y llenó todas las cosas de muerte, y tocó el cielo mientras pisaba la tierra. Entonces de pronto apariciones en sueños temibles los perturbaron profundamente, y miedos inesperados los asaltaron; y uno aquí y otro allá, derribados medio muertos, daban a conocer por qué morían; pues los sueños que los perturbaban les advertían de esto, para que no perecieran sin saber por qué padecían. Amenaza de Aniquilación en el Desierto La experiencia de la muerte tocó también a los justos, y una plaga cayó sobre la multitud en el desierto, pero la ira no duró mucho tiempo. Porque un hombre irreprensible se apresuró a actuar como su defensor; presentó el escudo de su ministerio, la oración y la propiciación por el incienso; resistió la ira y puso fin al desastre, mostrando que era tu siervo. Venció la ira no por la fuerza del cuerpo, y no por la fuerza de las armas, sino con su palabra sometió al castigador, apelando a los juramentos y convenios dados a nuestros padres. Porque cuando los muertos ya habían caído unos sobre otros en montones, intervino y contuvo la ira, y cortó su camino hacia los vivos. Pues en su largo manto estaba grabado todo el mundo, y las glorias de los padres estaban grabadas en las cuatro filas de piedras, y tu majestad en la diadema sobre su cabeza. Ante estas cosas cedía el destructor, a estas cosas temía; pues tan solo probar la ira le bastaba.

Sabiduría 18:1–20 contrasta la gran luz dada a los santos de Dios con la oscuridad que justamente cayó sobre sus enemigos. El texto vincula la sabiduría con la iluminación divina: la columna de fuego, el sol guía y la revelación de los juramentos de Dios se convierten en medios mediante los cuales se imparte entendimiento a los que confían en Él.

Contexto Histórico y Geográfico

Este pasaje tiene lugar en la era de los Profetas y el Exilio en Susa/Jerusalén. Comprender su contexto histórico y geográfico ayuda a dar sentido a sus detalles y a su aplicación contemporánea.

Tiempo y lugar

Ambientada en la era de los profetas y el exilio, abarcando Susa y Jerusalén, donde la sabiduría de Dios se revela tanto a través del juicio como de la disciplina misericordiosa hacia Su pueblo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Sabiduría 18 describe la columna como un "sol inofensivo"?

El sabio contrasta deliberadamente el fuego que guía a Israel con la oscuridad que juzgó a Egipto. Egipto tenía un sol real que no podía penetrar sus duros corazones; Israel recibió una luz similar al sol que a nadie abrasaba y solo guiaba. La luz de la sabiduría es precisamente esta: revela el camino sin destruir al viajero.

¿Cómo conecta este capítulo la sabiduría con el conocimiento de Dios?

La sabiduría aquí no es información abstracta, sino la confianza firme que proviene de experimentar los hechos poderosos de Dios. A los padres se les habló de antemano acerca de la noche 'para que se regocijaran en el conocimiento seguro de los juramentos en los cuales confiaron' (Sab 18,6). Conocer a Dios y recibir sabiduría es el fruto de verle juzgar al enemigo y llamar a su pueblo hacia sí mismo.

¿Cómo pueden los creyentes de hoy aprender "entendimiento" de este capítulo?

El capítulo enseña tres cosas: (1) pedir a Dios luz que guíe, especialmente en journeys desconocidas; (2) leer el patrón de Su justicia tanto en el juicio como en la liberación, sin favorecer uno sobre otro; (3) compartir tanto "bendiciones como peligros" en la comunidad del pacto, de modo que la comprensión se convierta en una disciplina comunitaria.

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