La Corona de la Sabiduría: No la Duración de los Días, Sino el Entendimiento
Donde el mundo aprecia los años largos, Dios declara que la verdadera cana es una vida irreprochable, y los justos que mueren temprano están en reposo.
Mejor que esto es la infecundidad con virtud, porque en la memoria de la virtud está la inmortalidad, ya que es conocida tanto por Dios como por los hombres. Cuando está presente, los hombres la imitan, y la añoran cuando se ha ido; y a lo largo de todo tiempo marcha coronada en triunfo, victoriosa en el concurso por premios que son inmaculados. Pero la prole prolífica de los impíos será de ningún provecho, y ninguno de sus vástagos ilegítimos echará raíz profunda ni将达到 un firme asiento. Porque aun si echan ramas por un tiempo, al estar en pie de manera insegura serán sacudidos por el viento, y por la violencia de los vientos serán arrancados de raíz. Las ramas serán quebradas antes de llegar a la madurez, y su fruto será inútil, no lo bastante maduro para comer, y bueno para nada. Porque los hijos nacidos de uniones ilícitas son testigos de maldad contra sus padres cuando Dios los examina. Pero el hombre justo, aunque muera temprano, estará en reposo. Porque la vejez no es honrada por la duración del tiempo, ni se mide por el número de años; sino que el entendimiento es la cana para los hombres, y una vida intachable es la vejez madura. Hubo uno que agradó a Dios y fue amado por él, y mientras vivía entre pecadores fue arrebatado. Fue arrebatado para que la maldad no cambiara su entendimiento o el engaño engañara su alma. Porque el atractivo de la perversidad oscurece lo que es bueno, y el deseo errante pervierte la mente inocente. Habiendo sido perfeccionado en poco tiempo, cumplió años largos; porque su alma era agradable al Señor, por tanto lo tomó rápidamente de en medio de la perversidad. Sin embargo, los pueblos vieron y no comprendieron, ni tomaron tal cosa a pecho, que la gracia y misericordia de Dios están con sus escogidos, y él vela por sus santos. El Triunfo de los Justos El hombre justo que ha muerto condenará a los impíos que están viviendo, y la juventud que es rápidamente perfeccionada condenará la vejez prolongada del hombre injusto. Porque verán el fin del hombre sabio, y no comprenderán lo que el Señor se propuso respecto a él, y para qué lo mantuvo a salvo. Verán, y mostrarán desprecio por él, pero el Señor se reirá de ellos en escarnio. Después de esto se convertirán en cadáveres deshonrados, y una afrenta entre los muertos para siempre; porque él los estrellará sin habla contra el suelo, y los sacudirá desde los cimientos; quedarán totalmente secos y estériles, y sufrirán angustia, y el recuerdo de ellos perecerá. El Juicio Final Vendrán con temor cuando sus pecados sean tenidos en cuenta, y sus obras malvadas los condenarán en su propia presencia.
Sabiduría de Salomón 4:1–20 presenta una reversal impactante de los valores mundanos: la infecundidad acompañada de virtud es alabada por encima de las prolíficas descendencias impías, y una vida prematuramente completada es honrada por encima de una vida prolongada sin entendimiento. El capítulo enmarca la 'sabiduría' no como un logro intelectual, sino como un vivir alineado con Dios que produce fruto sin mancha.