Sabiduría y entendimiento

Oré, y se me dio entendimiento

Salomón en su trono confiesa: es polvo como todo mortal, y lo que busca no es el dominio, sino la sabiduría y el entendimiento que vienen de Dios.

BibleVibe Editorial5 min de lectura
TraducciónESV
Sabiduría 7:1-20
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Salomón Como los demás mortales Yo también soy mortal, como todos los hombres, descendiente del primogénito de la tierra; y en el vientre de una madre fui moldeado en carne, dentro del período de diez meses, compacto con sangre, de la simiente de un hombre y el placer del matrimonio. Y cuando nací, comencé a respirar el aire común, y caí sobre la tierra emparentada, y mi primer sonido fue un llanto, como el de todos. Fui criado con cuidado en pañales. Porque ningún rey ha tenido un comienzo de existencia diferente; hay para todo el género humano una sola entrada en la vida, y una partida común. El respeto de Salomón por la sabiduría Por eso oré, y se me dio entendimiento; invoqué a Dios, y el espíritu de sabiduría vino a mí. La preferí sobre los cetros y los tronos, y consideré la riqueza como nada en comparación con ella. Tampoco la asimilé a ninguna piedra preciosa sin precio, porque todo el oro es apenas un poco de arena ante sus ojos, y la plata será estimada como arcilla delante de ella. La amé más que la salud y la belleza, y elegí tenerla más que la luz, porque su resplandor nunca cesa. Todos los bienes vinieron a mí junto con ella, y en sus manos riqueza incontables. Me regocijé en todas ellas, porque la sabiduría las guía; pero no sabía que ella era la madre de ellas. Aprendí sin engaño y comunico sin rencor; no escondo su riqueza, porque es un tesoro inagotable para los hombres; los que la obtienen alcanzan amistad con Dios, recomendados por los dones que provienen de la instrucción. Salomón ora por la sabiduría Que Dios me conceda hablar con juicio y tener pensamientos dignos de lo que he recibido, porque él es el guía aun de la sabiduría y el corrector de los sabios. Porque tanto nosotros como nuestras palabras estamos en su mano, como también todo entendimiento y habilidad en los oficios. Porque él me dio el conocimiento infalible de lo que existe, para conocer la estructura del mundo y la actividad de los elementos; el principio y el fin y la mitad de los tiempos, las alternancias de los solsticios y los cambios de las estaciones, los ciclos del año y las constelaciones de las estrellas, las naturalezas de los animales y los temperamentos de las bestias salvajes, los poderes de los espíritus y los razonamientos de los hombres, las variedades de las plantas y las virtudes de las raíces; aprendí tanto lo secreto como lo manifiesto, porque la sabiduría, la artífice de todas las cosas, me enseñó. La naturaleza de la sabiduría Porque en ella hay un espíritu que es inteligente, santo, único, multiforme, sutil, móvil, claro, no contaminado, distinto, invulnerable, amante del bien, penetrante, irresistible, benéfico, humano, firme, seguro, libre de ansiedad, todopoderoso, que todo lo supervisa, y que penetra por todos los espíritus que son inteligentes y puros y los más sutiles. Porque la sabiduría es más móvil que cualquier movimiento; a causa de su pureza lo permea y penetra todo. Porque ella es un soplo del poder de Dios, y una emanación pura de la gloria del Omnipotente; por lo tanto, nada contaminado obtiene entrada en ella. Porque ella es un reflejo de la luz eterna, un espejo sin mancha de la obra de Dios, y una imagen de su bondad. Aunque es una sola, puede hacer todas las cosas, y permaneciendo en sí misma, lo renueva todo; en cada generación pasa a almas santas y las hace amigas de Dios, y profetas; porque Dios no ama tanto a nadie como al hombre que vive con sabiduría. Porque ella es más hermosa que el sol, y excede a toda constelación de estrellas. Comparada con la luz, se encuentra que es superior, porque a esta le sucede la noche, pero contra la sabiduría el mal no prevalece.

Sabiduría 7:7–8 — Salomón ora y se le concede el entendimiento; él prefiere la sabiduría a los cetros, tronos y riquezas incontables. Esto enmarca todo el capítulo como un testimonio real y a la vez profundamente humilde.

Contexto Histórico y Geográfico

Este pasaje tiene lugar en la era de los Profetas y el Exilio en Susa/Jerusalén. Comprender su trasfondo histórico y geográfico ayuda a dar sentido a sus detalles y a su aplicación contemporánea.

Tiempo y lugar

Ambientado en la era de los profetas y el exilio, el Libro de la Sabiduría conecta el ambiente persa de Susa con la herencia pactada de Jerusalén, reflexionando sobre la sabiduría divina revelada en medio del juicio y la nostalgia.

Preguntas frecuentes

¿Es la confesión de Salomón de que es como todos los mortales un acto de humildad?

Sí, y es más que cortesía; es honestidad teológica. Sabiduría 7:1–6 sitúa al rey y al mendigo en la misma línea de partida: una sola entrada a la vida corresponde a todo el género humano. Salomón confiesa que es carne y sangre, sin distinción alguna de los descendientes del primogénito formado de la tierra. Precisamente esta humildad es lo que hace posible su oración pidiendo entendimiento. Un rey que presume ser categóricamente distinto de sus súbditos no pedirá discernimiento; un rey que recuerda el seno materno, sí lo hará.

¿Pueden la sabiduría y la riqueza poseerse juntas?

Sabiduría 7 dice que todos los bienes vinieron a Salomón junto con la sabiduría, y en sus manos había riqueza incontables. Las dos no se excluyen mutuamente; la riqueza es hija de la sabiduría. Pero Salomón insiste en que la riqueza no es la meta. Si tratamos a la hija como la madre, perdemos el rumbo. La sabiduría permite el uso correcto de la riqueza; la riqueza aparte de la sabiduría se convierte en trampa.

¿Cómo debe pedir sabiduría una persona hoy?

El patrón de Salomón es confesar primero nuestra finitud, y luego pedir específicamente por entendimiento. No por estatus, no por resultados, sino por la facultad de ver correctamente. Santiago 1:5 hereda esta promesa: el Dios que da generosamente se deleita en otorgar sabiduría a cualquiera que pida sin shame.

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