Falsos Ascensos y el Verdadero Llamamiento
El retrato que Zofar hace de la breve alegría del impío nos redirige: el verdadero llamado no es la autoexaltación, sino andar con Dios.
Sofar el naamatita respondió diciendo: Ciertamente mis pensamientos me mueven a responder, y por eso mi alboroto dentro de mí me hace replicar; un espíritu fuera de mi entendimiento me hace responder: ¿No sabes tú esto desde la antigüedad, desde que el hombre fue puesto sobre la tierra, que el gozo de los malos es breve, y la alegría del impío momentánea? Aunque su excelsitud suba hasta el cielo, y su cabeza llegue hasta las nubes, como estiércol perecerá para siempre; y los que le hubieren visto dirán: ¿Dónde está? Como sueño pasará, y no será hallado, y será desechado como visión nocturna. Los ojos que le vieron no le verán más, ni su lugar le conocerá más. Sus hijos buscarán contentar al pobre, y sus manos devolverán lo que él tomó por violencia. Sus huesos, llenos de vigor, serán sepultados con él en el polvo. Si el mal es dulce a su paladar, y lo esconde debajo de su lengua; si lo guarda, y no lo desecha, antes lo retuviere en su boca, con todo será su comida mudada en sus entrañas; hiel de áspides será dentro de él. Devoró riquezas y las vomitará, y de su vientre las arrancará Dios. Veneno de áspides mamará, y le matará la lengua de la víbora. No verá los arroyos, los ríos de miel y de leche. Restituirá el trabajo, y no lo tragará; conforme a la mucha riqueza que tenía, y no la disfrutará; porque oprimió y desamparó al pobre, y robó la casa que no había edificado. Ni su descendencia será salva, ni se perpetuará su progenie; ni habrá quien en la tierra quede de su simiente. Con ninguna prosperidad huirá la calamidad, y la mano de todos los afligidos vendrá sobre él. Colmaré de males sus vientres, y el ardor de la ira de Dios combatirá contra él. Si huyere de las armas de hierro, el arco de bronce le traspasará. Arrancada será la saeta de su aljaba, y el cuchillo, porque el terror le invade. Las tinieblas profundas,将会 ser guardadas para sus tesoros; y fuego no soplado将会 devorarle; y,将会 ser calamidad en su tienda.将会 ser revelados los cielos su iniquidad; y la tierra将会 levantarse contra él.将会 ser traspasada su casa por inundación;将会 ser derramada en el día de la ira de Dios. Esta es la porción del hombre malo de parte de Dios, y la heredad que Dios le tiene guardada.
Job 20:1–20 es el segundo discurso de Zofar. Él argumenta que la alegría de los impíos siempre es breve, sin importar cuán alto parezca que han subido. Sus imágenes vívidas—excrementos, sueños, veneno de áspides—advierten que una vida edificada sobre la autopromoción y la opresión colapsa desde dentro. Aunque su tono es duro hacia Job, el pasaje expone un contraste que enmarca una verdadera teología del llamado.