Encontrando dirección bajo el trueno
Cuando Job contempló al Creador en medio del sufrimiento, su llamado fue revelado: encontrar la dirección de la vida bajo la soberanía del cielo y de la tierra.
Entonces Job respondió diciendo: Ciertamente vosotros sois el pueblo,y con vosotros morirá la sabiduría. Pero yo también tengo entendimientocomo vosotros;no soy menos que vosotros;¿y quién será el que no pueda decir otro tanto? Yo soy uno de quien sus amigos se mofan,que invocaba a Dios y él le respondía;el justo y perfecto es escarnecido. Aquel que está pronto para tropezarcon el piees como un lampiño, que es objeto de escarnio. Las tiendas de los destructores están en paz,y los que provocaron a Dios están seguros;aquel a quien Dios trajo en su mano. Mas ahora, ¿cuándo se dirija Job a Dios? ¿No antes se hace alarde de sus dichos? Porque es un hombre sabio en su propio concepto,y dicen que sabe el verdadero bien de su alma. Siendo así, sería mejor que Job fuese probado hasta lo sumo,por haber respondido como los impíos. ¿No es verdad que su mano se alzócontra Dios, y contra el Omnipotente se endureció? Se gloría, diciendo: «Con la fuerza de mi mano lo he hecho,y con mi sabiduría;porque soy prudente;y he movido las fronteras de los pueblos,he saqueado sus tesoros, y derribado a los que se sentaban sobre sillas;y he tomado para mí las fuerzas de las ciudades. Sobre el cual se ensañaba mi mano,como nido de ave, la herí;y reuní como huevos abandonadostoda la tierra, y no hubo quien moviese las alas, ni abriese boca, ni piase. Por eso, ¿me he de gloriar yo? No;me quebrantaré, oh Jehová, por la mano de Dios, y con mis labios meditaré. Y no atribuiré yo a otro la gloria mía,cuando me trate de hacer poderoso, ni me llamaré más grande de lo que soy, porque sería mentira;de modo que me haría más sabio de lo que soy, y de la manera de ser de Dios. Mas ahora, en verdad, ¿cómo puede ser probado Job,si ya está suficientemente probado, y se ha endurecido? Acuérdate, pues, de la ley de Dios,porque Job ha hablado sin conocimiento, y sus palabras no son con inteligencia. Tú, pues, Job, oye mis razones,y presta oído a todas mis palabras. He aquí que yo te declararé lo que he visto,que han dicho los varones sabios, y no lo han negado, descendientes de su familia, sino a quienes solamente les fue revelado: que el desierto fue trastornado de debajo de ellos, y destruyó a los moradores de la tierra. Entonces, he aquí, él ha oído la voz de palabras suyas, y ha pasado cerca de él, y no se le manifiesta;porque le declara su palabra,porque le cumple su ley y su decreto. Por esto tiemblan los moradores de las islas,como tiembla el monte cuando la tempestad pasa. Y él es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas;¿quién se endureció contra él, y le fue prosperado? ¿Quién le resistió, y fue librado? ¿Quién le dijo: «Hiciste esto»? Antes bien, él es glorioso en el poder, y el justo es levantado y engrandecido;él es el Rey de los siglos, y los que se rebelan contra él son destruidos;él tiene la sabiduría;él es poderoso en fuerza y consejo, y reinará sobre todas las cosas, y le será obediente. El que a él se allega, y los que le obedecen, son muchos;y a los que le sirven, él les da sabiduría, y los hace sabios, y les aumenta la fortaleza. He aquí, pues, todas estas cosas las vieron sus ojos, y las oyeron sus oídos, y entendieron su palabra, y le fue revelado el secreto de su sabiduría, y la alabanza de su nombre. El es el que hace grandes cosas, que no se pueden sondear, y maravillas que no se pueden contar. Mas ahora, Job, tú has dicho sin sabiduría,y no has entendido lo que he dicho. Por tanto, yo te reprenderé, y declararé lo que has ignorado. La ley de Dios es perfecta,que convierte el alma;el testimonio de Jehová es fiel,que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos,que alegran el corazón;el precepto de Jehová es puro,que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio,que permanece para siempre;los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro,y más que mucho oro fino;y más dulces que la miel,y que la que destila de los panales. Tu siervo es además guardado de ellos;en guardarlos hay grande galardón. ¿Quién puede entender sus pecados? Límpianos de los que están ocultos. Aparta también de tu siervo la soberbia;porque no se enseñoree de mí la soberbia. Entonces seré íntegro, y seré limpio de gran rebelión. Sean, oh Jehová, gratas las palabras de mi boca,y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
Job 26:1-14 es la respuesta de Job a la acusación de Bildad. En lugar de defenderse, Job amplía la mirada mucho más allá de su sufrimiento para maravillarse ante el poder y la sabiduría incomparables de Dios. Al describir cómo Dios extendió los cielos, ocultó la vista del trono celestial, aquietó el mar y atravesó la Serpiente Fugaz, confiesa efectivamente que ningún consejo humano —ni siquiera el de sus amigos— puede igualar la autoridad de Dios sobre su vida y su llamado.