¿Quién Habitará en Su Santo Monte: El Carácter del que Confía
Salmo 15 no es una lista abrumadora de requisitos, sino un retrato de la vida que florece en aquel que confía en Dios.
Salmo de David. OH DIOS, ¿quién morará en tu tabernáculo? ¿Quién habitará en tu santo monte? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni contra su cercano acarrea oprobio. El que a sus ojos tiene por abominable al reprendido, y honra a los que temen a JEHOVÁ. El que habiendo jurado en daño suyo, no por eso cambia. El que da su dinero no a usura, ni acepta soborno contra el inocente. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.
El salmo del peregrino de David pregunta quién es apto para morar con Dios. La respuesta no se despliega como pureza ritual, sino como una vida de integridad, veracidad, lealtad al pacto y negativa a explotar al vulnerable: el fruto visible de un corazón que confía en el Señor.