Cuando Su Bandera Se Alza: La Fe Entre la Derrota y la Victoria en el Salmo 60
La fe no es cantar en la victoria, sino atreverse a clamar en la ruina; aprende a reconocer la presencia de Dios aun en su rechazo.
Para el director; sobre shushan eduth. Significado del hebreo incierto. Un mictam de David (para enseñar), cuando luchó con Aram-naharaim y Aram-zobah, y Joab regresó y derrotó a Edom—[un ejército] de doce mil hombres—en el Valle de Sal. Oh Dios, Tú nos has rechazado, has abierto brecha en nosotros; has estado airado; ¡restáuranos! Has hecho temblar la tierra; la has abierto. Repara sus hendiduras, porque se derrumba. Has hecho sufrir dureza a Tu pueblo; nos has dado vino que nos hace tambalear. Da a los que Te temen por Tu verdad una bandera para reunirse. Selah. Para que los que Tú amas sean rescatados, libra con Tu diestra y respóndeme. Dios prometió en el santuario que yo exultante repartiría Siquem, y mediría el Valle de Sucot; Galaad y Manases serían míos, Efraín mi fortaleza principal, Judá mi cetro; Moab sería mi lavamanos; sobre Edom lanzaría mi zapato; ¡aclámame, oh Filistea! ¡Quién me diera ser llevado a la fortaleza! ¡Quién me diera ser conducido a Edom! Pero Tú nos has rechazado, oh Dios; Dios, Tú no marchas con nuestros ejércitos. Concédenos Tu ayuda contra el enemigo, porque la ayuda humana es vana. Triunfaremos con Dios, quien hollará a nuestros enemigos.
Salmo 60 es un «mictam», un salmo de enseñanza áureo e inscrito, cantado en el valle de la disciplina. La fe de David no finge apartar la derrota; la presenta delante de Dios y luego se levanta para declarar: «Con Dios haremos proezas».