Ponerlo sobre el altar: fe y confianza en la ofrenda de paz
La ofrenda de paz de Levítico 3 nos enseña a poner nuestra mano sobre la cabeza del sacrificio y dar lo mejor de nosotros a Dios.
Si vuestra ofrenda es un sacrificio de paces incierta.—Si ofrecéis del ganado, macho o hembra, traeréis ante DIOS uno sin defecto. Pondréis la mano sobre la cabeza de vuestra ofrenda y la degollaréis a la entrada de la Tienda de Reunión; y los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre contra todos los lados del altar. Luego presentaréis del sacrificio de paces, como ofrenda encendida para DIOS, la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas; los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, que está en los lomos; y el lóbulo del hígado, que quitaréis con los riñones. Los hijos de Aarón los harán arder sobre el altar, con el holocausto que está sobre la leña que está sobre el fuego, como ofrenda encendida, de olor grato a DIOS. Y si vuestra ofrenda para un sacrificio de paces a DIOS es del rebaño, macho o hembra, ofreceréis uno sin defecto. Si presentáis una oveja como vuestra ofrenda, la traeréis ante DIOS y pondréis la mano sobre la cabeza de vuestra ofrenda. Será degollada ante la Tienda de Reunión, y los hijos de Aarón derramarán su sangre contra todos los lados del altar. Luego presentaréis, como ofrenda encendida para DIOS, la grasa del sacrificio de paces: toda la cola ancha, que quitaréis junto al espinazo; la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas; los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, que está en los lomos; y el lóbulo del hígado, que quitaréis con los riñones. El sacerdote los hará arder sobre el altar como alimento, ofrenda encendida para DIOS. Y si vuestra ofrenda es un macho cabrío, lo traeréis ante DIOS y pondréis la mano sobre su cabeza. Será degollado ante la Tienda de Reunión, y los hijos de Aarón derramarán su sangre contra todos los lados del altar. Luego presentaréis como vuestra ofrenda de él, como ofrenda encendida para DIOS, la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas; los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, que está en los lomos; y el lóbulo del hígado, que quitaréis con los riñones. El sacerdote los hará arder sobre el altar como alimento, ofrenda encendida, de olor grato.Toda grasa es de DIOS. Es una ley para siempre por las edades, en todas vuestras moradas: no comeréis ninguna grasa ni ninguna sangre.
Levítico 3:1-17 presenta la ofrenda de comunión o de «paz», un sacrificio de bienestar en el que el adorador imponía su mano sobre un animal sin defecto y compartía una comida delante del Señor. El mandato distintivo de presentar las porciones de grasa, los riñones y el lóbulo del hígado como ofrenda quemada señala que las partes más ricas y nutritivas pertenecen a Dios.